
Existen unas reglas básicas para mantenerte en forma sin necesidad de realizar grandes cambios en tu vida diaria, únicamente debes incorporarlas a tu estilo de vida de forma rutinaria:
1. Alimentación equilibrada: Intenta mantener una dieta equilibrada evitando consumiendo alimentos de todos los grupos alimenticios (hidratos de carbono, proteínas…) evitando el consumo excesivo de grasas y azucares.
2. No te saltes ninguna comida: lo ideal es realizar 5 comidas al día (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena). Cuando nos mantenemos sin comer durante un periodo de tiempo nuestro cuerpo interpreta un estado de alerta, nuestro metabolismo se vuelve lento y provoca un bajo consumo de calorías.
3. Bebe más agua: el agua es lo más adecuado para calmar la sed además te ayudará a la eliminación de toxinas a través del sudor. Evita otras bebidas no recomendables que aportan un alto contenido de azucares.
4. Cambia pequeños hábitos diarios: realizando pequeños cambios en nuestros hábitos diarios como subir las escaleras en lugar de coger el ascensor o bajarnos del autobús una parada antes para andar 15 minutos pueden ayudarnos mucho mas de lo que pensamos. Mantener nuestro cuerpo en movimiento activa nuestro metabolismo y beneficia de forma general a nuestro cuerpo.
5. Realiza una rutina de ejercicios: incorpora en tu rutina diaria un pequeño grupo de ejercicios básicos; abdominales, sentadillas, estiramientos y si es posible andar rápido al menos 15 minutos, esto mantendrá activos tus músculos y mejorara el riego sanguíneo. Si eres constante podrás quemar el tejido graso acumulado.

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