(elpais.com) Desde hace ya tiempo se está investigando la mente de los bebés y se ha descubierto entre otras cosas, que los bebés, antes incluso de caminar y hablar, son capaces de sentir emociones complejas como celos o empatía. Y en esta línea de investigación se mueve el neurocientífico Gergely Csibra, que según sus investigaciones, ha descubierto que los niños prestan más atención a los objetos, mientras que las niñas se fijan más en las personas.

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